Punch Mark del emperador Ashoka, acuñadas el 300 - 100 a.C.

EUR 29,90

Auténtica moneda acuñada entre los años 300 y 100 a.c. 

Fue el emperador Ashoka quien acuñó una de las primeras monedas conocidas en el mundo. Estos tesoros que hemos encontrado se calcula que han circulado entre el 300 y 100 a.c..

Recortaban la plata a un determinado tamaño y peso, para luego realizar la estampación. Fue muy común la estampación de animales, montañas, árboles, flores y figuras geométrica.

Aparte de poner en circulación algunas de las monedas (o algo parecido a ellas) más antiguas de la historia de la humanidad, el emperador maurya Ashoka fue, al parecer, el particular Mahatma Gandhi de la India del tercer siglo previo al nacimiento de Jesucristo (304-232 a. C.). Ashoka consiguió extender el Imperio Maurya hasta la mayor parte del subcontinente indio, desde la actual Afganistán hasta Bengala, pasando por Mysore. No en vano, se le considera el fundador de la India.

Lo que es seguro es que Ashoka dio un enorme impulso al budismo, religión que le llevó a poner en marcha una política basada en el pacifismo, el ecologismo y posiblemente el vegetarianismo, cualidades que aparecen en las monedas de su Imperio, repletas de animales, árboles, flores o montañas.

De tirano a venerado

Lo que no está tan claro es de cómo se convirtió Ashoka al budismo. Según algunas fuentes, el emperador se pasó a la religión del pacifismo tras torturar a un monje budista sin que éste exhibiera síntomas de sufrimiento, lo que obviamente le dejó profundamente impresionado.

Según esa teoría, lo primero que hizo el nuevo emperador es destruir la prisión en la que solía torturar a los presos, incluido al mencionado budista, y comenzar la construcción de 84.000 stupas budistas (un templo budista exclusivo de esta época) por todo su imperio.

Esta misma teoría concluye también que, gracias a su conversión, Ashoka pasó de ser conocido como Chada Ashoka (Ashoka ‘el Cruel’), para transformarse en Dhamma Ashoka (Ashoka ‘el Piadoso’) e incluso convocar el Tercer Concilio Budista, entre los años 243 al 233 antes de Cristo.

Muerte de Ashoka y fin del imperio

Sin embargo, otros historiadores sostienen que la transformación de este emperador al budismo tuvo un motivo menos legendario. En este sentido, sostienen que Ashoka se sirvió de esta religión para convertirla en el símbolo de unidad imperial y en el mayor elemento de cohesión de su vasto imperio.

Por su parte, otros sostienen que la conversión tuvo lugar justo después de la larga y cruel guerra en Kalinga, durante su octavo año de reinado. En este sentido, Ashoka se habría sentido culpable de tanta destrucción y, bajo la influencia de su esposa o concubina Deví, se habría pasado al budismo y, por extensión, al pacifismo.

Sea como fuere, lo cierto es que el glorioso Imperio Maurya cayó como una baraja de naipes poco después de la muerte de Ashoka, para terminar fragmentándose en un sinfín de principados. De hecho, el subcontinente indio tardaría casi 2.000 años (hasta la llegada de los británicos) en volver a estar unido bajo un solo mando.