El Territorio Indio, fue un terreno reservado dentro de los Estados Unidos para su uso por los amerindios.
El Territorio Indio tuvo sus raíces en la Proclamación Real de 1763 británica, que limitaba los asentamientos blancos a las tierras de la corona al este de las Montañas Apalaches. El Territorio Indio fue reducido bajo la administración Británica y de nuevo reducido tras la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, llegando al punto en que sólo incluía terrenos al oeste del río Misisipi.
En los tiempos de la Independencia de Estados Unidos, muchas tribus amerindias habían tenido duraderas relaciones con los británicos, pero una relación menos desarrollada con los rebeldes estadounidenses. Tras la derrota de los Británicos, los Estadounidenses invadieron dos veces el País de Ohio y fueron vencidos en ambos casos. Finalmente vencieron a una Confederación Amerindia en la Batalla de Fallen Timbers en 1794, imponiendo el desfavorable Tratado de Greenville, que cedía la mayor parte de lo que es ahora Ohio, parte de la actual Indiana, y los sitios contemporáneos de Chicago, Illinois y Detroit, Michigan a los Estados Unidos.
Con el tiempo, el Territorio Indio fue reducido gradualmente a lo que es actualmente Oklahoma; entonces, con la organización del Territorio de Oklahoma en 1890, se convirtió en sólo la mitad este del área. Los ciudadanos del Territorio Indio intentaron, en 1905, ganar la admisión de la unión como el Estado de Sequoyah, pero fueron desairados por el Congreso y la Administración que no querían dos nuevos Estados al Oeste, Sequoyah y Oklahoma.
Muchos amerindios continúan viviendo en Oklahoma, especialmente en la parte este.