El Imperio Austrohúngaro fue un estado histórico europeo nacido en 1867. En 1914 tenía una extensión de 676.615 km² y contaba con 52.799.000 habitantes.
El jefe del estado era el Emperador, de la familia de los Habsburgo, que era a su vez jefe de los dos estados, como Emperador de Austria y Rey de Hungría.
Austria y Hungría mantenían dos parlamentos separados, con sede en Viena y Budapest respectivamente, cada uno con su propio primer ministro. De la coordinación entre estos dos gobiernos se encargaba el Gobierno del Emperador, dotado en teoría de un poder absoluto, pero limitado en la práctica.
El Imperio se repartiría actualmente en doce estados europeos que son en la actualidad las naciones de Austria, Hungría, Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y las regiones de Bánato Serbia y Montenegro, Trentino-Tirol del Sur (Italia), Transilvania (Rumanía), Galicia (Polonia) y Rutenia (Ucrania).